Córdoba tiene tres Parques Nacionales distribuidos en su territorio, que en conjunto superan las 800 mil hectáreas protegidas. Allí conviven una biodiversidad única, con flora y fauna autóctona, y paisajes que pueden disfrutarse durante todo el año.
Estos espacios se recorren a través de senderos y cerros, e incluyen incluso una laguna de agua salada que es la más extensa de Sudamérica y la quinta más grande del mundo. Entre las actividades posibles se destacan los safaris fotográficos, la observación de aves, el trekking, las excursiones en bicicleta y la pesca.
- Parque Nacional Quebrada del Condorito: ubicado a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar, es uno de los principales escenarios naturales de Córdoba para el avistaje de cóndores y otras especies autóctonas, como el lagarto de Achala y el zorro colorado. El parque cuenta con senderos y circuitos en excelente estado, que permiten recorrer a pie sus paisajes de montaña y disfrutar de la naturaleza en un entorno único.
- Parque Nacional Ansenuza: protege la Laguna Mar Chiquita o Mar de Ansenuza, un enorme cuerpo de agua salada alimentado principalmente por el río Dulce, que aporta cerca del 80% de su caudal, y por los ríos Suquía y Xanaes. Este gran humedal continental se destaca por su extraordinaria biodiversidad y por ser la mayor superficie lacustre de Argentina, el lago salado más grande de Sudamérica y uno de los más extensos del mundo. Entre sus principales atractivos se encuentran los flamencos, que pueden observarse en grandes concentraciones y constituyen una de las imágenes más emblemáticas de este paisaje natural.
- Parque Nacional Traslasierra: de gran riqueza biológica, conserva el patrimonio histórico del pueblo originario comechingón. Reúne más de 200 especies entre aves, mamíferos y reptiles, y forma parte, junto con Ansenuza, del corredor de conservación del norte provincial.
Reservas Provinciales
- Reserva Salinas Grandes: un paisaje llano y blanco de aproximadamente 200.000 hectáreas, donde ciertas especies vegetales y animales se adaptan a la fuerte salinidad del suelo. En invierno se puede caminar sobre el suelo salitroso, que en verano se cubre de agua y se convierte en hogar de miles de flamencos. Es un lugar ideal para hacer excursiones, conocer las «fábricas de sal» y disfrutar del amanecer y el atardecer sobre la llanura blanca. De noche también se organizan salidas de astroturismo.
- Reserva Natural Cerro Colorado: ubicada al norte de la provincia, a 170 km de la ciudad de Córdoba, con 3.000 hectáreas de extensión. Es un sitio arqueológico prehispánico habitado antiguamente por los pueblos sanavirones y comechingones, con formaciones rocosas rojizas y suelos arenosos. Ideal para el senderismo, incluye el Museo Arqueológico Provincial, que ofrece recorridos guiados para conocer las pinturas rupestres del cerro. Contacto: oficina de Informes de la Localidad, tel. 03522-15403626, mail comunacerrocolorado@hotmail.com.
- Reserva Natural Parque La Quebrada: se extiende desde las nacientes de los arroyos que alimentan el embalse hasta el paredón y los alrededores del Dique La Quebrada. Protege especies animales y vegetales bajo la legislación ambiental vigente. En el dique se puede pescar mojarra de cola roja y pejerrey, además de practicar deportes acuáticos.
- Reserva Natural Chancaní – Los Túneles: a 265 km de la ciudad de Córdoba, abarca el Parque Provincial y la Reserva Forestal Natural Chancaní. Es un remanente del bosque chaqueño, con quebrachos, algarrobos y fauna como el puma, el gato montés y el pecarí de collar. El recorrido de la Quebrada de la Mermela conecta con el Camino de los Túneles, con paisajes panorámicos. El avistaje de aves es una de las actividades más destacadas, con posibilidad de observar cóndores y halcones.
- Reserva Hídrica Pampa de Achala: aquí se encuentran los dos cerros más altos de Córdoba, el Champaquí (2.790 m) y el macizo de Los Gigantes (2.379 m), y bordea el Parque Nacional Quebrada del Condorito. Es posible observar cóndores en vuelo rasante, pumas, zorros colorados, ríos con truchas, halcones peregrinos y ranitas de zarzal, en un entorno natural de gran equilibrio.
