Cabritos, embutidos y comida italiana en el norte cordobés y las Sierras Chicas
Los sabores de la zona son variados. La región se caracteriza históricamente al cultivo de frutas, vid y a la elaboración de embutidos.
El típico cabrito de Quilino y Deán Funes, una buena picada con quesos, salames y jamones de Colonia Caroya o los platos típicos norteños como la humita, locro y empanadas se ofrecen en esta región, donde el vino producido localmente también es la estrella.
La herencia italiana también está vigente y son imperdibles los comedores pertenecientes a familia de estirpe que conservan sus raíces tanas y ofrecen platos abundantes de pasta, fricco, roñosa, polenta bianca, etcétera.
Los golosos encuentran mermeladas caseras de frutos orgánicos (higos, duraznos, tomate, zapallo, etc.) y a la clásica producción de cítricos, tuna y miel,, se suma la algarroba y el mistol.
Hierbas aromáticas, olivares y miel orgánicos distinguen a Traslasierra
Las sencillas hierbas y la amplia gama de productos naturales aquí tienen reconocimiento internacional. Por esta zona se hallan excelentes productores de aceite de oliva, licores artesanales y miel.
Además, se pueden degustar mermeladas y jaleas de frambuesas orgánicas, infusiones de hierbas serranas aromáticas, panificaciones llenas de frutos secos y el clásico pan casero con chicharrón acompañado de un rico mate con peperina.
Los quesos de cabra y los dulces de leche caseros son un lujo para el paladar. La cocina criolla se renueva en este valle conjugando los productos autóctonos con innovadoras técnicas culinarias.
Pejerreyes, nutria y asado argentino: opciones típicas en Mar Chiquita
Miramar y la región suma una propuesta gastronómica muy interesante, caracterizada por la variedad de degustaciones de los productos provenientes de su extensa laguna. Entre ellos, el pejerrey, que se puede comer en sus diversas variantes: a la romana, al champiñón, al queso azul o napolitano.
Sin embargo, es la nutria la estrella del lugar, y en todos los restaurantes y comedores es posible deleitarse con este producto cocinado a la llama, en cazuela o a la estaca, en escabeche, al vino blanco o con verduras al horno.
Cerca de “La Mar”, en la pequeña localidad de Marull los asados típicos, riñones al vino y otros platos únicos de la cultura rural criolla sorprenden a los visitantes.
